¿Quieres la verdad para aceptarla y evolucionar o prefieres que te endulce la realidad para que sigas en tu situación de dolor? La infidelidad y la ruptura son dos de los momentos más complejos que puede vivir una pareja. Y nadie nos ha enseñado a transitarlos, así que a veces dejamos que el sufrimiento lo invada todo y tomamos decisiones desde el estrés que solo contribuyen a ahondar la herida. En este post te doy las claves para que tengas la información y puedas elegir mejor.

La negación

Una de las opciones más fáciles es endulzar la realidad y seguir pensando que lo que acabas de descubrir no ha pasado, que solo ha sido una noche, y que cambiará su actitud o que mejor no hablemos ni pensemos más en el tema. Créeme: te entiendo perfectamente. Es complejo gestionar la infidelidad de tu pareja porque hace que se tambalee todo: tus creencias, tus fantasmas, tu historia familiar… Pero pretender que no ha pasado, no soluciona la situación ni cambia lo que ha pasado.

El cóctel de emociones

La infidelidad genera un cóctel de emociones. Seguro que sientes rabia, ira, quizás odio o incluso hay pacientes que describen este momento como si su vida estuviera siendo violada. A pesar de que tu relación de pareja ahora esté rota, perdida, no sepas dónde estás, ni qué va a pasar, si te vas a separar o no, si vas a poder afrontar esta situación, perdonarla… recuerda que tú eres más que tu relación de pareja. Eres mucho más que esa parte de tu vida y recuerda todo lo que has logrado y lo que te rodea y agradece cualquier cosa, por pequeña que sea. Te ayudará a reconfortarte.

Evita el Sálvame Deluxe

Aunque te apetezca un montón saber los detalles y que te explique qué han hecho, dónde, cuándo, porqué y cuantas veces… créeme: cuanto menos sepas, mejor. Entrar en este espiral va a ser como entrar en el plató de Sálvame Deluxe, donde se acarnizan las personas y los sentimientos. Mi consejo es que lo evites y que antes te respondas a esta pregunta: ¿Qué vas a hacer con esta información? ¿De qué te sirve saber si han ido a cenar a ese restaurante, a ese hotel o han desayunado en esa cafetería? Intenta responder. No te sirve de nada esta información para afrontar lo que debes afrontar, tan solo va a dar alas a tus pensamientos y a que te comas más la cabeza. 

La mentira

Otra de las posibles reacciones que he observado en consulta es la tendencia a pensar que tu historia no ha sido real o a sentir que tu vida al lado de esa persona ha sido un farsa. Es probable que sientas que la mentira nubla todo lo que compartisteis, incluso la relación con tus hijos. Y no es así. Lo que has sentido y experimentado nadie lo puede cambiar ni robar. Los sentimientos y las emociones que has sentido son tuyos, así como todas las experiencias construidas y sentidas, forman parte de la persona que eras en aquel momento. 

Ten compasión con tu yo del pasado

Lo que te duele es la realidad que existía a tus espaldas, la que acabas de descubrir, pero esa no invalida todo lo que has vivido, sentido, experimentado y construido. Despreciar lo que viviste en el pasado sólo te llevará a ahondar más en la herida. Activa tu compasión, trátate bien y no dejes que el dolor del momento invada otras áreas de tu vida, o incluso tus recuerdos y tu pasado.  

La verdad: sigue con tu vida

Así que volviendo a la pregunta del titular: “mi pareja me ha sido infiel ¿y ahora qué hago?” Si quieres la respuesta desde la verdad, aquí tienes la colleja: si tu pareja te ha sido infiel, sigue con tu vida. Y para seguir adelante, uno de los factores importantes es la gestión de tu mente, que no es lo mismo que el control de tu mente. Gestionar es atender lo que está pasando. Controlar es querer evitar o luchar contra lo que está pasando ni lo que estás pensando. Y en realidad nunca tenemos el control de nada, ni de nuestras vidas, ni de nuestras relaciones. 

Atrévete a sentir

Mi propuesta es que los primeros días y los primeros meses hagas una buena gestión de las emociones que estás sintiendo, y de los pensamientos que cruzan tu cabeza, para que tomes las mejores decisiones poniéndote a ti delante de tu vida. En este momento, el reto es coger de nuevo las riendas de tu vida y recordar que tu eres tu prioridad. Vuelve a la calma, a tu centro y a tu poder y para avanzar hacia tu bienestar. 

Y para ello, tendrás que sentir tus emociones, transitarlas y aceptarlas. Si te quedas enganchado en estos sentimientos de rabia, dolor, ira u odio, tomarás decisiones desde ahí. Y no es agradable sentir estas emociones, porque son dolorosas, y se trata de sentir miedo, angustia, enfado, dolor… Sin embargo, si no sintieses estas emociones, es que te daría igual tu relación de pareja. Es un tránsito complejo y el camino está lleno de altibajos y de retos. Por eso, quise crear la guía “Las 8 claves para afrontar una infidelidad sin dañar tu autoestima, para ofrecer las herramientas y la información que permitan empezar a recuperar la autoestima. Te la puedes descargar gratuitamente en el siguiente enlace:

Una oportunidad para cambiar

La infidelidad puede que sea la causa, la excusa, el motivo de empezar de nuevo y de hacer un reset de tu vida, de cambiar tu dinámica relacional con tu pareja o de simplemente de conectar contigo y decidir qué quieres. No te escondas. Si sientes miedo busca ayuda, no estás solo o sola, hay personas especializadas en acompañar este proceso, como yo, que estaría encantada de acompañarte si lo deseas, pero no dejes que el dolor, el miedo, las dudas se apoderen de ti. Esta situación alberga una oportunidad para decidir qué cambios queréis materializar en vuestra relación.