Hoy publico este artículo porque quiero hablaros de una colaboración que estoy haciendo con Ringana. Quizá conoces ya esta marca, pero si no te suena, te pongo en contexto: es una empresa Austríaca que ofrece productos veganos frescos y naturales de cosmética y salud. 

¿Cómo conocí a Ringana? 

A principios de 2020, estaba con un amigo, José, y le comenté que me sentía estresada y muy cansada. Entonces me presentó a Ringana y me dió las cápsulas Moodoo para que las probara. Me explicó que eran unas cápsulas frescas de suplementación hechas con extractos de plantas, flores y raíces y, según él: “me ayudarían a volver a sentir calma y tranquilidad”. 

Moodoo: para gestionar el estrés y la ansiedad

Yo las cogí porque por aquel entonces estaba tomando otras cápsulas que me había recomendado la farmacéutica para estar más relajada durante el día. La sorpresa fue que al tomarlas me invadió una sensación de tranquilidad y bienestar al momento. La reacción de mi cuerpo fue más fuerte que tomando las conocidas valeriana y extracto de pasiflora. 

Llamé a Jose para contarle mi experiencia y saber donde las podía comprar y, desde ese día, esas cápsulas Moodoo se han convertido en un básico en mi botiquín. Me las tomo cuando me siento estresada, nerviosa y necesito que mi cuerpo y mente bajen de revoluciones. 

Las cápsulas Moodoo llevan magnesio y biotina que contribuyen en mejorar las funciones psicológicas de nuestro organismo, junto con las vitaminas B12 y B6 que proporcionan un buen funcionamiento del sistema nervioso central ayudando al equilibrio emocional y disminuyendo el cansancio y la fatiga. 

Mi segunda experiencia con Ringana: cosmética facial

Otro día hablando con José me fijé en su piel, porque la tenía muy bonita y le brillaba. Le pregunté qué crema usaba y me dijo que a parte de llevar una dieta equilibrada, hacer deporte y dormir más de ocho horas al día, elegía cosmética natural, fresca y sin tóxicos de Ringana. 

¿Y qué es la cosmética fresca y natural? 

Me informó que quería decir sin conservantes ni colorantes y sin ningún aditivo. Y es algo que diferencia estos productos de las cremas que estamos acostumbrados a consumir. Es decir, si comparas un zumo de naranja natural o lo compras envasado, uno está hecho al momento y conserva todas la propiedades y el otro las ha perdido por el camino. 

Yo no sabía que las cremas y los productos de cosmética llevaban tantos tóxicos y me decidí a probar con la rutina facial que él me aconsejó y con la crema protectora solar. Cuando llegaron las cremas lo volví a llamar para que me explicase como se aplicaban, puesto que nunca había hecho una rutina de cuidado facial. Entre tú y yo siempre me ha hecho una pereza enorme ponerme crema. Y, de hecho, las compré pensando que la motivación me duraría 2 semanas.

Una piel brillante y saludable

Empecé super motivada y a día de hoy, un año más tarde, me encanta ponerme estas cremas porque son muy gustosas, frescas, hidratantes y nutritivas. La rutina la he integrado muy rápido, en la mañana y la noche, se ha convertido en dos espacios diarios de cuidado personal. Y los resultados son impresionantes: mi piel brilla, está fina y suave. ¡Y la gente me lo comenta!

La crema solar de Ringana

La crema solar también es una pasada: te la untas en la piel, te bañas y es resistente al agua, no se pierde nada de producto. Tu piel está protegida con filtros naturales y, el mar, libre de tóxicos.

Isi: una bebida para desacelerar

Como sabéis hace 5 meses que he vuelto a ser madre. Compaginar la maternidad, con la vida personal, la pareja, los amigos… me está pasando factura. Además, hace 3 meses que he vuelto al trabajo y estoy sumando estrés, sensación de no llegar a nada y de hacer las cosas muy deprisa. Eso me genera un estado nervioso que no me deja descansar y voy acumulando muchas horas sin dormir. Es el combo perfecto para petar y que el estrés y la ansiedad se apoderen de mi. 

Pero antes de petar pregunté a Jose si en Ringana había algún producto natural para dormir mejor y descansar. Entonces conocí a Isi, una bebida para desacelerar.

El día que me llegó preparé la bebida antes de cenar y en pocos minutos me invadió una sensación de bienestar, de serenidad y de calma impresionantes. Me sentía como si hubiera hecho 10 clases de yoga. 

Esa noche dormí perfectamente y al levantarme estaba tan descansada que tenía la sensación de haber ido un fin de semana al balneario.

Con una bebida de Isi volví a sentir que cogía las riendas de mi vida. Conecté otra vez con un estado de calma y pude organizar las tareas para llegar a todo sin estrés, ni ansiedad. Parece un milagro pero no lo es. Y así es como Isi ha pasado a formar parte de mi botiquín. 

Después de estas experiencias (y algunas otras que os iré contando) he decidido formar parte de Ringana. Me he decidido a colaborar con ellos porque quiero recomendaros los mejores productos que he probado y que me han servido para sentirme mejor a muchos niveles: físico, mental y emocional. Siento que también os pueden hacer sentir mejor. 

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Me gusta explorar y enriquecerme con nuevos productos y terapias para complementar las sesiones terapéuticas. Si quieres más información, también me puedes contactar. A veces, solamente necesitamos un pequeño extra para sentirnos mucho mejor.